Sé que no debería estar escribiendo, sino estudiando, pero estoy saturada. Quedan apenas unas horas para mi último examen del cuatrimestre, la última oportunidad de aprobar algo ahora. Y en vez de estudiar estoy decorando las paredes de mi habitación. Para variar.
Tengo unas ganas tremendas de acabar, de evadirme unos días, de ir a la playa, de viajar, de ver Scrubs, de leer algo que no sean apuntes, de ir al teatro, de dormir... y todo esto sin sentirme culpable porque debería estar estudiando.
Si de algo me han servido estos dias de bajón, es para darme cuenta de que hay gente a mi alrededor que me apoya pase lo que pase, con carrera o sin ella, y eso se agradece. Aunque no pueda evitar estar deprimida; imagino que es cuestión de tiempo. Igual cuando acaben los exámenes se me pasa. Espero.
miércoles, 4 de febrero de 2009
lunes, 2 de febrero de 2009
Fix you
When you try your best but you don't succeed,
when you get what you want but not what you need,
when you feel so tired that you can't sleep
stuck in reverse...
And the tears come streaming down your face
when you lose something you can't replace
when you love someone but it goes to waste
Could it be worse?
Lights will guide you home
and ignite your bones
and I will try...
when you get what you want but not what you need,
when you feel so tired that you can't sleep
stuck in reverse...
And the tears come streaming down your face
when you lose something you can't replace
when you love someone but it goes to waste
Could it be worse?
Lights will guide you home
and ignite your bones
and I will try...
Antiguas Alumnas
Hoy han conseguido sacarme de casa. No tenía muchas ganas, pero el hecho de ver a mis compis de clase, a las que no veía desde antes de Navidad, ha podido más que todos los pensamientos negativos.
De este modo, hemos ido a la reunión que ha organizado el cole para las antiguas alumnas. No es que hayamos sido mucha gente, al menos conocida, unas ocho de nuestra generación. Pero aquello estaba lleno: había gente más joven, unas algunos años más mayores, otras ya con hijos y maridos, y otras, las más veteranas, con su bastón. No sé, hemos acabado pensando si nosotras seremos igual con el paso del tiempo, si nos seguiremos viendo con cuarenta años, o con ochenta. Sería bonito. Si algo ha hecho ese colegio por nosotras, es que tengamos una gran amistad, y personalmente, no me gustaría perder eso.
De este modo, hemos ido a la reunión que ha organizado el cole para las antiguas alumnas. No es que hayamos sido mucha gente, al menos conocida, unas ocho de nuestra generación. Pero aquello estaba lleno: había gente más joven, unas algunos años más mayores, otras ya con hijos y maridos, y otras, las más veteranas, con su bastón. No sé, hemos acabado pensando si nosotras seremos igual con el paso del tiempo, si nos seguiremos viendo con cuarenta años, o con ochenta. Sería bonito. Si algo ha hecho ese colegio por nosotras, es que tengamos una gran amistad, y personalmente, no me gustaría perder eso.
viernes, 30 de enero de 2009
Hasta los cojones
Así estoy ahora mismo, hasta los cojones. No encuentro otra manera mejor de decirlo.
No sé si es que se me ha pegado la mala leche o qué, pero desde luego he vuelto a mis momentos pesimistas. Estoy muy muy muy agobiada con todo, y podría jurar que ya no tengo fuerzas para nada, de no ser porque podría haberlo jurado mil veces más anteriormente y a pesar de todo he salido adelante. Así que aquí me teneis, debatiendome entre mis dos yos: el pesimista y derrotado, y el que siempre saca fuerzas de donde sea para poder con todo.
A parte de esto, hoy ha sido un día de recuerdos, de volver a momentos de la infancia, y de la no tan infancia. Siempre me pasa eso cuando estoy deprimida, hago balance de mi vida, y acabo preguntándome qué es ahora mismo aquello que me hace vivir, que me da las fuerzas. Algunas veces han sido mis amigos, otras la gimnasia, muchas menos la familia; pero lo que realmente me hace levantarme por las mañanas en estos momentos, lo que me da la vida, es saber que cuando llegue a las nueve a clase os voy a tener a vosotros, y juntos, con todas nuestras diferencias, vamos a compartir nuestra ilusión por el oficio, aunque a veces tengamos nuestros más y nuestros menos.
Y en cuanto a ti, ya no sé que hacer, pero no puedo cambiar lo que pienso, y mucho menos lo que siento.
Cahersiveños, os necesito más que nunca, así que por favor, no falteis a la quedada, para poder rememorar tiempos mejores.
No sé si es que se me ha pegado la mala leche o qué, pero desde luego he vuelto a mis momentos pesimistas. Estoy muy muy muy agobiada con todo, y podría jurar que ya no tengo fuerzas para nada, de no ser porque podría haberlo jurado mil veces más anteriormente y a pesar de todo he salido adelante. Así que aquí me teneis, debatiendome entre mis dos yos: el pesimista y derrotado, y el que siempre saca fuerzas de donde sea para poder con todo.
A parte de esto, hoy ha sido un día de recuerdos, de volver a momentos de la infancia, y de la no tan infancia. Siempre me pasa eso cuando estoy deprimida, hago balance de mi vida, y acabo preguntándome qué es ahora mismo aquello que me hace vivir, que me da las fuerzas. Algunas veces han sido mis amigos, otras la gimnasia, muchas menos la familia; pero lo que realmente me hace levantarme por las mañanas en estos momentos, lo que me da la vida, es saber que cuando llegue a las nueve a clase os voy a tener a vosotros, y juntos, con todas nuestras diferencias, vamos a compartir nuestra ilusión por el oficio, aunque a veces tengamos nuestros más y nuestros menos.
Y en cuanto a ti, ya no sé que hacer, pero no puedo cambiar lo que pienso, y mucho menos lo que siento.
Cahersiveños, os necesito más que nunca, así que por favor, no falteis a la quedada, para poder rememorar tiempos mejores.
domingo, 25 de enero de 2009
Debería estar estudiando. Pero estoy aquí, escuchando "La Lista de Schindler" y sin poder concentrarme en nada. Con el Guyton delante y los apuntes de fisiología, el messenger enchufado y la intención de buscar cosas sobre la mitología griega ahora que puedo. Pero no me siento con fuerzas ni para levantarme de la silla, porque sé que si lo hago podría derrumbarme, y eso es lo último que necesito ahora mismo. Así que aquí sigo, intentando sacarle provecho a la noche, pero sin resultados.
Esta música es preciosa...
Esta música es preciosa...
sábado, 24 de enero de 2009
No sé qué me pasa últimamente. Ganas de estar con todos, ganas de estar sin nadie. Cuando estoy sola te busco a mi lado, y cuando estoy contigo no sé qué decir. Estoy cansada de todo, de todo lo que es la vida, de todo lo bello y hermoso, de todo lo triste y horrible. Estoy harta de luchar, de intentar llegar a algo y no llegar a nada. Me siento vacía, me siento desdichada, me siento inútil. Siento que todos mis esfuerzos no van a ningún lado. Me siento pequeña e insignificante, insegura, con miedo... Sólo quiero parar, detener este tiempo por un pequeño instante para sentir la paz que el silencio me brinde. Silencio, ¿lo has oído? Es el tiempo que vuelve. Pero vuelve distinto.
Vuelve fuerte y con ganas, sin temores algunos, seguro de sí mismo. Se siente cual gigante, y cual gigante vive, como si poseyese poder para cambiarlo, para cambiarlo todo, para cambiar el mundo. Y te veo a mi lado, y ya no estoy callada, sino alegre y amable, preguntándote mucho. Al mirarte a los ojos veo lo que ha cambiado: al fin he descubierto qué es lo que tiene el mundo para que no pudiera dejarlo ni un segundo. Yo también he cambiado, tú también has cambiado. Es mucho lo que el tiempo hace cuando nos toca. Y ya no estoy cansada, me siento diferente, feliz, capaz de todo.
Vuelve fuerte y con ganas, sin temores algunos, seguro de sí mismo. Se siente cual gigante, y cual gigante vive, como si poseyese poder para cambiarlo, para cambiarlo todo, para cambiar el mundo. Y te veo a mi lado, y ya no estoy callada, sino alegre y amable, preguntándote mucho. Al mirarte a los ojos veo lo que ha cambiado: al fin he descubierto qué es lo que tiene el mundo para que no pudiera dejarlo ni un segundo. Yo también he cambiado, tú también has cambiado. Es mucho lo que el tiempo hace cuando nos toca. Y ya no estoy cansada, me siento diferente, feliz, capaz de todo.
martes, 20 de enero de 2009
¿Farmacéutica yooo?
Esto de la carrera no me convence a mi mucho, que queréis que os diga. No si tendrá razón Paka, y yo seré farmacéutica por exigencias del guión, porque si tengo que acabar la carrera... Así que ya sabéis, farmacéutica payasa.
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